Por muy decidido que tenga uno el carácter (o al menos se esfuerce porque así sea, con más o menos éxito) qué necesario se hace a veces recibir un poco de apoyo espontáneo...tan siquiera un empujoncillo realizado con la puntita del índice por la espalda...
Una canción preciosa, de una de las BSO más bonitas:
