"Una película es la relación entre dos historias: la primera, es su trama, la sucesión de hechos narrativos, más o menos dramáticos y literarios; la segunda es su proceso, las experiencias que se tejen entre en cineasta y la gente que filma, o con la que filma. Los malos cineastas y los malos críticos sólo piensan o ven la primera historia: sostienen que las películas fallan o no funcionan –como un televisor averiado- porque los personajes disgustan o aburren o no son como esperábamos. Se habla de un film igual que se lee mal una novela, casi con idénticas palabras e idéntica empatía psicológica (como si las películas y las novelas las hicieran mágicamente los personajes). Pero aprender a ver películas, justamente, pasa por reconocer los signos de esa otra historia, más secreta y privada, y casi siempre más tensa y contradictoria, que es la experiencia de un trabajo. La relación entre la historia y su proceso, o lo que la película cuenta hacia dentro (el mundo de los personajes) y hacia fuera (el de los cineastas)."
Texto de Gonzalo de Lucas de su articulo sobre Pedro Costa, Los años Vanda, para Cahiers du Cinema España, nº6, mayo 2009.
Los filmes de Pedro Costa son incómodos, sórdidos, duros ya como ficción relativa, pero es su realidad absoluta, o lo que de Lucas llama en su iluminado artículo su “segunda historia”, lo que hace que te sigan rondando en la cabeza semanas después de haberlos visto.
Imágen de No Quarto da Vanda(2000)

